La carta ofrece tres arroces, (de verduras, de conejo, y de conejo y caracoles, el más logrado), y el tradicional gazpacho manchego que se hace previo encargo. Hay un capítulo testimonial de carnes (cordero y cabrito) de pescados (lubina y dorada), y una carta de vinos con estimables referencias de tintos y espumosos.
El restaurante de Paco Gandía es vivero de buenos gourmets que valoran el pan de campo recién horneado, las almendras marcona fritas en aceite limpio, el tomate frío rallado con una brizna de orégano, la mojama que regala el sabor de antaño, el hígado encebollado o unos dados de conejo deshuesado con ajos tiernos.
Desde que abrieron, ya va para 18 años, Paco Gandía fue haciendo una bodega con añadas y referencias de las denominaciones de origen más demandadas, aunque siempre tuvo vinos de la tierra. Ahora, felizmente, no hay que ir muy lejos para degustar un vino de calidad que se cosecha a dos kilómetros de Pinoso, en la carretera Jumilla: El Sequé, 2001, un excelente crianza de Agapito Rico.
Señalar que posee una estrella en la Guia Michelin. |